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sábado, 1 de febrero de 2025

Del propósito de vida

 El joven y el propósito

En un pequeño monasterio, al pie de una montaña, vivía un joven discípulo que siempre se sentía perdido. Aunque había aprendido muchas enseñanzas, no podía encontrar su verdadero propósito en la vida. Sentía que algo le faltaba, pero no sabía qué era. En su corazón, buscaba una razón clara para su existencia.

Un día, se acercó al maestro anciano y le dijo con voz preocupada:

– Maestro, he estudiado las enseñanzas del monasterio durante años, pero no puedo encontrar mi propósito. Siento que estoy viviendo en el vacío, sin saber por qué estoy aquí. ¿Cómo puedo encontrar mi verdadero camino?

El maestro lo miró en silencio durante un largo rato, como si estuviera evaluando sus palabras. Luego, con calma, le pidió:

– Ven conmigo.

El joven lo siguió en silencio hasta un pequeño jardín, lleno de árboles y flores que florecían en plena primavera. El maestro señaló un árbol joven que crecía con dificultad en una esquina del jardín.

– Observa este árbol, ¿qué ves?

El joven miró el árbol, que no era tan grande ni tan fuerte como los demás, pero tenía algo especial. A pesar de su tamaño y su apariencia humilde, seguía creciendo, abriéndose al sol.

– Veo un árbol que lucha por crecer –respondió el joven–. No es tan grande como los demás, pero sigue adelante.

El maestro asintió y le pidió:

– ¿Qué crees que sería lo que haría este árbol más feliz?

El joven pensó por un momento y respondió:

– Creo que sería más feliz si creciera como los otros árboles, más grande y fuerte, alcanzando el cielo.

El maestro sonrió suavemente y le dijo:

– Este árbol no está destinado a ser como los demás. Su propósito es ser el mejor árbol que puede ser, justo en el lugar donde está, con lo que tiene. La belleza y el propósito de su vida no se encuentran en compararse con los demás, sino en aceptar y crecer con lo que la vida le ofrece.

El joven se quedó en silencio, observando el árbol con más atención. Después de un rato, el maestro le habló nuevamente:

– El propósito no está en encontrar una gran meta lejana, ni en compararte con los demás. Está en aceptar tu ser, tal como eres, y en vivir de acuerdo con lo que te hace pleno. Como este árbol, tu propósito es crecer en el lugar donde estás, ser tú mismo y estar en armonía con el fluir de la vida. No se trata de ser más grande ni más fuerte que los demás, sino de ser el mejor tú que puedes ser.

El joven, tocado por las palabras del maestro, comprendió algo profundo. El propósito no estaba en una búsqueda externa, ni en un destino lejano. Estaba en cada momento, en cada paso que daba en su camino, en aprender a vivir con autenticidad y plenitud. No importaba la forma que tomara su vida, sino cómo se conectaba con ella.

Desde ese día, el joven comenzó a mirar la vida con otros ojos. Ya no buscaba un propósito lejano o grandioso, sino que se entregó plenamente a cada experiencia, sabiendo que el propósito no era algo que encontrar, sino algo que se vivía, día tras día, en la simplicidad de estar presente.


martes, 1 de julio de 2014

OJOS QUE MIRAN AQUÍ Y AHORA

Eres el valor de quien por fin desea mirar. Lee con atención y luego no hables más de ello pues las mejores aguas siempre son frescas, nunca trates de aprisionarlas pues se estancarán perdiendo entonces su belleza, valor y aroma. La verdad es vida porque está viva, rebosante de plenitud y creatividad, siempre fresca, siempre nueva. Estas son algunas cualidades de lo Divino junto con aquello que la palabra no puede nombrar por ser ésta en sí muy limitada.

Mira ahora esto…

Tú eres aquello que fabricó en la mente la idea de que existe el pecado y así proyectarlo pero jamás existió realmente. La proyección de eso que imaginaste cerró el círculo de tus fantasías mentales perpetuando tu creencia de que eres pecador y de que dentro de ti hay innumerables bestias que es mejor no mirar. Sí, tendrás que afrontar esas “bestias” pues tú las fabricaste para darte cuenta de que sólo fueron imaginaciones tuyas. El proceso de deshacer lo que fabricaste funciona afrontando y aceptando aquello que fabricaste. ¿Qué tienes que hacer? Nada. Quienes crean que tienes que hacer algo son aquellos que tienen miedo de no hacer nada tampoco. La idea de hacer y hacer sin saber lo que se hace esta a fuego grabada en sus mentes programadas y te tacharán de haragán, vago, escapista si no haces algo al respecto. Recuerda que no tienes que hacer nada que tú no quieras y sientas que te gustaría hacer. El "hacer" que nace de ti cuando el corazón te da un brinco de alegría porque realmente te apetece, es un hacer alegre y por lo tanto no sobrevives en contradicción (hago sin querer realmente hacer), sino que VIVES ALEGREMENTE (hago porque en este momento SOY ESO que ahora hago. SOY->SE->HAGO->EXPERIMENTO MI PROPIO SER). Por eso si no eres algo no sabrás nada y lo que hagas no será nada y nada sentirás por haberlo hecho (y mucho menos felicidad de hacerlo, en todo caso culpabilidad de hacer algo que no es realmente nada).

Sentarse y sentir no requiere esfuerzo ni requiere más que un estómago bien alimentado y un cuerpo bien aseado y limpio. Es todo cuanto el cuerpo te pide pero tú te pediste a ti mismo tantas tonterías que perpetuaste y aún perpetúas tu propia esclavitud y con ello la de todos tus hermanos. Esto aún te interesa pues si no lo hiciera tú mismo verías el cambio que daría lugar. Tienes miedo de lo que conseguirías porque aún vives la mayor de tus propias fantasías.

Ver a todos tus hermanos como se esclavizan a sí mismos aceptando tus propuestas fundamentadas en tus propios temores te causa placer pues, llegado a una fantasía tal, el sadismo asoma a tu mente y el masoquismo al de ellos, todo eso unido a la contradicción de querer lo que no se quiere. Sois la pareja perfecta. Entonces con gran entusiasmo sólo buscas perpetuar este estado, un estado donde decir que estás totalmente muerto se queda corto. Estás loco por eso ves a tu hermano con esos mismos ojos culpándole y reprochándole la misma fantasía que tú inventaste para ti mismo. Perdona y comprenderás la importancia del perdón. Haz que no te importe que él se crea aún tan loco como tú pues cuando lo miras con otros ojos tu hermano vuelve en sí, se sana y tú te sanas con él.

Es mejor estar muerto que estar loco, pues esto último es el estado más alejado de la verdad, o sea de quien y qué eres realmente. Los muertos al menos no viven en un abismo tan profundo como los locos. Y sí es cierto, son los que viven en un abismo son lo que necesitan más de tu amor y sus acciones no son más que súplicas de ser ayudados y de ser amados por ti, no veas en sus acciones otra cosa que una desesperada una petición de amor. Esto ellos jamás lo admitirán pues es admitir que han fracasado para consigo mismos. Pero admite que su fracaso da la posibilidad de tu triunfo. Dales pues las gracias por todo el daño que te permitiste a ti mismo recibir de ellos y que hizo despertar en ti la llama del recuerdo del amor verdadero.

Ama y si tu cuerpo se tiene que hacer pedazos amando, pues que se haga pedazos. No hablo de suicidio, no seáis tan rápidos haciendo suposiciones de lo que leéis, es una manera de decir que no os preocupéis ni temáis tanto por el futuro que vendrá. Os basta con lo que necesitáis no con lo que imagináis que os hace falta. Confiad en vosotros mismos y en todos los que os acompañan en los cielos y en la tierra, los que podéis ver y los que aún no podéis ver. No estuvisteis solos ni por un solo instante y nunca lo estaréis.

YO SOY Y TÚ, TODOS Y TODO POR SIEMPRE CONMIGO Y EN MI AQUÍ Y AHORA.
jym

lunes, 30 de junio de 2014

La sincronicidad: La magia en movimiento




Sincronicidad es un término originariamente acuñado por Jung que se refiere a la unión de los acontecimientos interiores y exteriores de un modo que no se puede explicar pero que tiene sentido para el observador, es decir, ese tipo de eventos en nuestra vida que solemos achacar a la casualidad, a la suerte, o a la magia. 
¿has experimentado alguna vez el placer de encontrar a la persona exacta que necesitabas aparecida de la nada?,¿o recibiste la llamada de alguien del pasado de la que apenas unas horas antes te habías acordado sin motivo aparente?, ¿o ese libro que encontraste al azar que responde a la duda que te tenía bloqueado?. La sincronicidad nos representa en el plano físico la idea o solución que mora en la mente de la manera más fácil y sin apenas esfuerzo. Se trata de vivir el mayor tiempo posible en ese “fluir” que hace que la vida parezca una aventura permanente, un viaje de descubrimiento constante sobre uno mismo, sobre los demás y el universo. Decir sincronicidad es lo mismo que decir magia.
Hay unas condiciones óptimas de manifestación, un estado mental propicio para que puedan producirse y son los momentos personales intensos que nos obligan a estar muy pendientes de las señales del exterior, los momentos en que buscamos ayuda por intensas vivencias o crisis emocionales, los cambios bruscos, los viajes, los momentos de peligro, las muertes de seres queridos. Los momentos en que nos olvidamos de la seguridad, de lo conocido y trillado, del plan establecido, de lo que se supone que debemos hacer, son los que nos sumergen en un estado de alerta y apertura perfectos para ser consciente de esa dimensión simbólica de la vida que es la que al final nos da la clave no sólo para la solución de nuestros problemas, sino para hallar nuevas maneras de vivir intensa y conscientemente. La fé juega en esto un importante papel, la fé en uno mismo, en la fuerza creativa del universo que nos guia exactamente a dónde queremos llegar, la certeza de que si existe un miedo que nos bloquea, también hay un amor que nos motiva a experimentar más allá de lo conocido; pero hemos de elegir la aventura y no el hastío. Somos lo que pensamos, y experimentaremos esa magia sólo si antes le damos la oportunidad creyendo en ella y invitándola a jugar en nuestras vidas. Esos momentos difíciles o especiales nos han puesto en ese estado de apertura y recepción, de nosotros depende que sigamos en esa actitud de aceptación de esa fuerza universal que parece saber exactamente lo que precisamos y nos lo brinda generosamente. No es ver para creer sino creer para ver, pues lo que hay en nuestra mente es lo que hace que nos atraigan y que nos veamos atraídos hacia lo que es análogo. Esa es la manera en que todo se agrupa.
La simbología y el sentido de estos acontecimientos nos da el mensaje exacto que el universo representa para nosotros igual que si fuera una sesión de cine particular. Las ideas poseen una vibración, a otros niveles tienen forma y color que hace que atraigan lo análogo. Al atraer lo que se le asemeja podemos leer en la materia lo que realmente pensamos sobre nosotros mismos y del universo, y tomar decisiones sobre lo que deseamos ver convertido en realidad y lo que no. 
Pero entonces me diríais ¿y porque no vivimos permanentemente en ese estado idílico en el que todo se resuelve, en el que la información fluye, en el que si fuera verdad seríamos como pequeños dioses creando lo que se nos antojara?. Pues siempre depende de que en la mente haya mensajes positivos, y emociones bondadosas en el corazón.
1.- El estado fluido es de muy elevada vibración y de una conexión intensa de mente y corazón, es decir, que el sentimiento es el que nos lleva a hacer tal cual cosa, es el que - valga la redundancia- da “sentido” a la vida. El sentimiento nos conecta directamente con el alma de las cosas y el pensamiento debe de contenerlo y construir sobre él pero nunca dejar de amarlo.
Normalmente experimentamos desde la idea preconcebida y decidimos luego que sentir por ella, emitimos un juicio antes de que la realidad se presente y hace que no veamos lo que es sino lo que queremos ver, y la magia se desvanece bajo el peso de la razón sin sentimiento por el miedo a lo desconocido. El miedo y la duda corta el flujo instantáneamente.
2.- El estado fluido está en permanente movimiento. Cada pieza del puzzle aparece en el preciso momento con la condición de pillarnos conscientes, despiertos, alertas y deseosos de recibirlas. Es como un juego en el que las reglas se van desvelando a medida que avanzamos. Las piezas nos vienen en forma de señales y analogías en la vida real y en forma de sueños mientras dormimos. El desentrañar el significado de esas señales es como aprender a descifrar las instrucciones del mapa del tesoro. 
Las actitudes derrotistas, la negatividad que lleva al cansancio, a la rutina, a desear recibir constantemente en lugar de darse a uno mismo y a los demás, generan estados de bloqueo e inactividad. Para ver las señales hemos de hallarnos en camino.
3.- Fluir es confianza, certeza en las propias posibilidades y en las de la corriente creativa del universo. Fluir significa trabajar por ese estado positivo interior que nos mantiene protegidos y dispuestos a abrirnos a nuevas experiencias y milagros. Mientras nuestro discurso interno (y externo) sea “creo”, “puedo”, “confío”, “busco y encuentro”, “resuelvo”, “disfruto”, “es posible” “si y además” y “me gusta”, todo irá bien sin ninguna duda. 
Habitualmente los miedos, dudas y la falta de información de lo que realmente somos capaces y de nuestra verdadera misión en la vida nos bloquean y retrasan en el camino. Nos hacen mirar al pasado con resentimiento y al futuro con cierto recelo. Aparecen los que yo llamo los “isidoros” (¿y si me pasa esto o y si me equivoco?), los “esques” (es que no sé, ya lo intenté pero...), los “siperos” y “noperos”, los “nopuedos”, los “estoesimposible”, y los “esdifícil”, “estoesloquehay”, “nohayotraopción” y demás programación negativa. Si eso hay en la mente, eso es lo que se materializará.
4.- Fluir no sabe de retenciones y por lo tanto tampoco del uso de la fuerza, no es tanto vencernos sino convencernos, motivarnos y dirigirnos hacia lo que deseamos ver convertido en realidad. La reina de la fluidez, el agua, nunca se esfuerza demasiado en nada, busca siempre la salida hacia el mar.
Es muy común perdernos en luchar contra lo que queremos ver desparecer, lo que lo hace mucho más grande. Transformar el muro en escalera para lograr ver el otro lado suele ser mejor solución que darnos de cabezazos contra él.
5.- Fluir es seguir fielmente la voz de la intuición y comprometernos con ella; trabajarla hasta que sepamos distinguirla perfectamente de otras voces. ¿y como saber lo que es intuición de la voz del Ego?. Igual que el amor es el polo opuesto del temor, la intuición que viene de nuestro Ser interno es el polo opuesto de la voz del ego que nos habla. Son lo mismo, sólo que un polo es guiado por el amor y el otro por el temor.
La intuición soluciona siempre para el mejor bien de todos, habla bajito, viene en el momento oportuno y en sus ideas hay certeza y tranquilidad, nunca ataca a nadie, y se mantiene en el presente. Es el amor dentro de nosotros el que habla, lo que significa que se presenta en momentos de intensa conexión interna, cuando nos sentimos entregados a la vida. Sus soluciones son perfectas para ese momento. Suele ir seguida de un racional “ que tonterías se me ocurren” y la dejamos pasar. 
El ego habla alto y es repetitivo hasta la saciedad. Tiene miedo y se defiende, sus ideas suelen ser del tipo ataque o huida, repasa sin cesar el pasado y va creando expectativas de futuro. Es el que tiene miedo el que se comunica, y por tanto sus soluciones nunca son definitivas y las situaciones se repiten de nuevo. Curiosamente estamos más prestos a creer en éste otro por ser lo conocido, lo que nos lleva a perder la oportunidad de experimentar la magia de vivir en la incertidumbre. Aprendiendo a amarle, educándole en la confianza y uniéndonos a él comienza la transformación interna. La guerra debilita, ¡la unión hace la fuerza!
Para terminar me gustaría citar a Deepak Chopra:
“La incertidumbre de las cosas no despierta miedo en quien está en la conciencia de la unidad, pues está seguro de si mismo. La voz de la verdad interior dice: << abrazo a lo desconocido porque me permite ver nuevos aspectos de mi mismo>>”....
Beatriz F. del Castillo

miércoles, 25 de junio de 2014

Los cuatro Miedos de La Vida

vuela
1. MIEDO A LA SOLEDAD
Hay dos opciones que se pueden considerar:
La primera es que el ego trabaja en su banal causa de hacerte creer que realmente estás solo, que tu estás unido a los demás, con el fin de sentirte protagonista de la vida y encontrar el reconocimiento, en todos los niveles que te imagines, en la familia, en la pareja, en el grupo de amistades, en el trabajo y en la sociedad.
La segunda opción es que el Espíritu desea que recuerdes que eres parte de una Totalidad. Que tu siempre estás unido a la energía integradora de Dios, que se manifiesta en una llama interior que tu posees, una luz que debes expandir.
Cuando le das fuerza a esa luz interior, comienzas a mirar con los ojos de tu corazón y empiezas a ser consciente de que siempre tienes compañía. Es la compañía con tu ser interior y con tu Creador Supremo. Llegarás a comprender que la soledad es una maravillosa oportunidad de la vida para compartir contigo mismo; y justamente en este momento, empezarán a aparecer aquellas personas que vibrarán con tu misma sintonía e intensidad.

2. MIEDO A LA ESCASEZ
Superar el miedo a estar escaso, sin dinero u oportunidades para ser cada vez más abundante, requiere de un trabajo contigo mismo.
Debes darte la oportunidad para considerar que tus emociones sientan ese “deseo de merecer lo mejor para tu vida”. El sentimiento de víctima, es una señal de que el fantasma del miedo esta invadiéndote.
Hay una palabra de siete letras que, cuando la repites, empieza a dar claridad al estado de abundancia que hoy tienes. Esta palabra es “GRACIAS”.
Cuando agradeces por todo cuanto tienes en este momento y por lo que llegará a ti, comienzas a ser perceptible de todas las cosas que Dios te ofrece cada día. Gracias Dios por abrir los ojos este día de hoy, por poder respirar un día más. Gracias por la cama donde duermo, por las situaciones que parecen adversas; pero me Dejan sabiduría. Gracias Dios por la sonrisa que me regalo esa persona que no conozco. Gracias Dios por Tener trabajo, por la comida caliente, por la taza de cafe. Agradece y, en poco tiempo, todos tus deseos comenzaran a materializarse.

3. MIEDO A LA ENFERMEDAD
La enfermedad es un desequilibrio de tu estado de conciencia. Cuando empiezas a sentirte débil, está claro que perdiste tu fortaleza interior. “Enfermedad”, es una palabra compuesta del latin “in-firmus”, que significa “Sin Firmeza”.
Si comienzas a erradicar las auto-culpas, estarás dejando las cárceles del saboteo mental y te liberarás de estas ataduras.
El filosofo Platón dijo: “mente sana en cuerpo sano”. Piensa positivo respecto de ti mismo.
La enfermedad se contagia, perjudicando a otro ser, como se puede contagiar la salud.
Reconcíliate con el pasado, perdona íntimamente en tu corazón todos los sucesos de dolor y llena tu corazón de alegría, perdón y paz.
Permanece también en silencio, porque Dios te hablará en este espacio de meditación.
El remedio para la enfermedad es el Amor. Te daras cuenta que, de todos los medicamentos, el amor también crea adicción. Conviértete en un “adicto al amor”, llénate de amor, ya que nadie puede otorgar lo que no tiene, da amor y recibirás a cambio amor.
Estarás cada vez mas sano y lleno de vitalidad. El mundo necesita que estés saludable, para poder cumplir tu rol de ser un gestor de cambios en este planeta, que necesita curar su alma.
Si hay algo de lo que podemos estar seguros es que, cuando Dios lo disponga, partiremos de esta vida, no antes ni después. Cuando el médico nos da la primera nalgada para que comencemos a respirar, se activa la cuenta regresiva; ese tic-tac que nos indica que vamos yendo hacia el día que debamos “parar”. Es por eso que la vida es un constante “Pre-parar”, es decir, una invitación a trascender en cada instante vivido, hasta que llegue tu turno de “parar”.

4. MIEDO A LA MUERTE
Cierra tus ojos un momento e imagina que hace una semana que has muerto y que estás en el cementerio visitando tu propia tumba. Miras tu lapida y lees tu nombre, tus fechas de nacimiento y de partida de este mundo. A continuación, piensa en cual es la frase que escribiría la humanidad acerca de ti, en tu propia lapida:
Qué dirían de ti? Que fracasaste en muchas de las áreas de tu vida?; Que la gente agradece que hayas partido, porque les hiciste la vida amarga?; o Qué sienten profundamente tu partida y que dejaste un espacio vacío en la humanidad, que nunca nadie podrá llenar?
Qué diste? Qué cediste? Qué donaste? A quién ayudaste? De qué te privaste?
Escribe en un papel que es lo que deseas que quede grabado en la piedra, cuando partas de este mundo. Trabaja, día tras día, para acercarte a este enunciado que declaras.
El miedo a la muerte se supera, cuando tu meta es proyectarte en la Trascendencia de tu entrega, bondad, generosidad, desprendimiento, altruismo, amor al prójimo, capacidad de despojarte, sin condiciones, sin esperar retribuciones, que vivirá en la memoria y los corazones de quienes hiciste contacto en la vida e hiciste felices.
Tomado de Kapulli y Temazcal, antigua sabiduría Tolteca.

Fuente: http://www.dejafluir.com

jueves, 19 de junio de 2014

El Dedo Acusador


CUANDO UN DEDO SEÑALA OTROS TRES NOS APUNTAN

Un hombre conducía su auto por una carretera en un pequeño pueblo. Al pasar por una cámara de control de tránsito, observó que la cámara tomaba una fotografía de su coche.

Asombrado de haber sido multado por sobrepasar el límite de velocidad cuando sabía que no había cometido dicha infracción, volvió a pasar por el control.

Esta vez, pasó por delante de la cámara incluso más despacio. Nuevamente, la cámara tomó una fotografía.
¡No lo podía creer! Volvió a pasar y ahora lo hizo a paso de tortuga. Una vez más, observó que la cámara se disparaba.

Pensó entonces que probablemente funcionaba mal y se fue a su casa.

Tres semanas más tarde, recibió tres multas. Indignado y con furia, estaba a punto de llamar por teléfono y quejarse por semejantes errores hasta que leyó que…

las tres multas eran por no haber usado el cinturón de seguridad.

SIEMPRE ESTAMOS DISPUESTOS A SEÑALAR EL ERROR EN LOS DEMÁS, PERO NUNCA PODEMOS CONTEMPLAR LA POSIBILIDAD DE QUE, TAL VEZ, EL ERROR SEA NUESTRO.
CON HUMILDAD Y BUENA VOLUNTAD, PODEMOS RECONOCER QUE NO AYUDA EN NADA IR POR LA VIDA SEÑALANDO LOS ERRORES AJENOS… MUCHO MÁS ÚLTIL ES TRABAJAR SOBRE LOS NUESTROS.

TODOS TENEMOS SOMBRAS. SIEMPRE ES BUENO RECORDAR QUE CUANDO UN DEDO SEÑALA OTROS TRES NOS APUNTAN.

miércoles, 18 de junio de 2014

4 creencias que te impiden ser feliz en pareja




“Las personalidades no aman, quieren algo. El amor no busca nada, no quiere nada, no necesita nada, no tiene “deberías”. Así que cuando escucho a las personas decir que aman a alguien y que quieren ser amados en retribución, se que no están hablando de amor. Están hablando de algo distinto”.
  “Una vez que empezamos a cuestionar nuestros pensamientos, nuestras parejas son siempre nuestros mayores maestros. No hay errores acerca de la persona con la que estás, él o ella es el perfecto maestro para ti, ya sea que la relación funcione o no para ti, una vez que empiezas a cuestionar tus pensamientos, empiezas a ver esto claramente”
Byron Katie
Nuestras pensamientos nos influyen en todos los aspectos de nuestra vida y especialmente en las relaciones de pareja. Muchas veces son creencias inconscientes, basadas en la dependencia hacia la otra persona, en expectativas irreales y en delegar nuestra felicidad fuera de nosotros, las que corroen y boicotean los asuntos del corazón.
Para desarrollar relaciones sanas, amorosas y respetuosas  se requiere poder identificar aquellas creencias que tenemos sobre el amor, las relaciones y nuestra pareja, disolver estos juicios y asumir nuestra responsabilidad en lo que nos acontece en la Vida.


En este texto aplica su metodología en el mundo de la pareja que, teniendo en cuenta el alto índice de divorcios y conflictos, está en crisis a nivel social pero es un reflejo del interior de las personas.
Y Sandra Iozzelli nos explica las 4 creencias que impiden ser feliz en pareja:
4 CREENCIAS QUE TE IMPIDEN SER FELIZ EN PAREJA
¿Qué es lo que crees sobre el amor, las relaciones de pareja y tu pareja? ¿Te lo has cuestionado? ¿Qué tal si las creencias más básicas, a las que has estado tan aferrado o aferrada, y que has dado por hecho, te estén haciendo sufrir en tu relación de pareja?.
Aquí resalto 4 creencias básicas y usaré parte del proceso de Byron Katie, la autora de los best seller “Amar lo que Es” y “Necesito tu amor, ¿Es verdad?”, 4 simples preguntas para ayudarte a cuestionar su veracidad y mostrarte cómo pueden estar afectando tu vida de una manera sigilosa pero profunda, y cómo vivir sin ellas te puede liberar y ayudar a vivir una mejor relación de pareja…

CREENCIA 1: Seré infeliz sin ti
Esta es una creencia que parece muy inocente pero que puede afectar de una manera muy importante tu vida de pareja.
Y la primera pregunta que te pido te hagas si tienes esta creencia, sería

1) ¿Es verdad? Respóndete con honestidad, simplemente con un si o un no. Si has respondido si, pregúntate

2) ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza que serás infeliz sin tu pareja? Deja que la respuesta emerja del corazón, deja que tu mente se abra y responde con un simple si o no.
Ahora te invito a que veas
3) ¿Cómo vives tu vida cuando tienes la creencia de que serás infeliz sin tu pareja? ¿Te imaginas una vida triste y en soledad? ¿Te vienen quizás imágenes pasadas o incluso de películas o canciones que te hacen creer que estar solo significa soledad, abandono, tristeza?
Cuando tienes esta creencia, es posible que te aferres a tu pareja, que te obligues a mantener la relación a toda costa, a aceptar cosas con las que no estás de acuerdo, o que no te hacen sentir bien.
No dices lo que piensas. Es posible que intentes controlar constantemente a tu pareja, celarla, y estar pendiente de todo lo que hace para asegurarte de que no se vaya de tu lado. Este pensamiento puede crear miedo, estrés, dependencia y una convivencia difícil.
Ahora imagina
4) ¿Cómo sería tu vida y tu relación de pareja si no pudieras creer que serás infeliz sin tu pareja? Es muy posible, que te relajes, que estés más tranquilo y confiado, que aceptes que esa persona puede entrar y salir de tu vida y estarás bien siempre.
Puede que dejes de sentir la necesidad de controlarlo. Que te permitas disfrutar del tiempo que dura la relación, confiando en que disfrutarás de la vida con o sin pareja. Todo se siente más ligero, y estás más abierto a la vida, y a lo que pueda pasar…Te sientes más tú, más real, más abierto a decir y hacer lo que sientes…
¿Puedes ver la diferencia de cómo vivirías la vida y tu relación de pareja con esa creencia y sin ella? ¿Puedes ver que todo sería más fácil y armonioso cuando esa creencia no está en tu mente?

CREENCIA 2: El amor es tener lo que quieres y tener tus necesidades cubiertas
¿Es verdad? ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza que si tu pareja te ama, haría lo que le pides o te daría lo que crees que necesitas? Te pido que te tomes tu tiempo para responder… Que te preguntes si eso significa amor realmente y respondas con un si o un no.
Ahora veamos como puede afectar tu vida esta creencia. Para ello pregúntate: ¿Cómo vives tu vida cuando crees que si tu pareja te ama, haría lo que le pides o te daría lo que necesitas y no lo está haciendo? Es posible que te molestes, te resientas, te cierres a esa persona y le quites tu amor; que estés constantemente midiendo su amor, en base a lo que hace por ti. Puede que lo trates con dureza, mal humor, lo presiones o recrimines. ¿Y te tratas a ti cuando tienes esta creencia? Te haces sentir inseguro/a, te obligas a hacer cosas por tu pareja que no quieres hacer, te fuerzas, te presionas.
Ahora, ¿Cómo vivirías tu vida y tu relación si no pudieras creer que si tu pareja te ama, haría lo que le pides o te daría lo que crees que necesitas? Es posible que más abierto/a, serías menos exigente, más amoroso, no necesitarías nada de la otra persona, disfrutarías más de la presencia de la otra persona, sin exigir, sin poner condiciones, y te sentirías más libre para actuar de la manera que sientas, sin sentirte obligada a hacer cosas no sientes de hacer. Habría más paz en tu vida y tu relación…
Si los demás no cubren tus necesidades, es la señal de que tenemos que hacerlo nosotros mismos… Date la atención, las flores, los halagos, el cuidado, el cariño, el amor que le pides a tu pareja. Antes de exigírselo, pregúntate si tú te lo estés dando a ti mismo, es muy posible que no lo estés haciendo, y que eso que le pides a tu pareja es solo el reflejo de lo que te tienes que dar a ti mismo y no te estás dando…
Byron Katie, nos  dice: “Las personalidades no aman, quieren algo. El amor no busca nada, no quiere nada, no necesita nada, no tiene “deberías”. Así que cuando escucho a las personas decir que aman a alguien y que quieren ser amados en retribución, se que no están hablando de amor. Están hablando de algo distinto”.

CREENCIA 3: Necesito ganar el amor y la aprobación de otras personas

Esta es una de las creencias más dolorosas con respecto a las relaciones. Nota ¿cómo vives tu vida cuando buscas amor y aprobación?. Tenemos miedo a estar solos y modificamos nuestro comportamiento para ganar la atención de otra persona y poder conseguir su amor.
Cambiamos nuestro comportamiento para evitar el rechazo o las críticas. Al modificar quienes somos nos convertimos en alguien no auténticos. Escondemos aspectos de nosotros por miedo a que otros nos juzguen o a no gustarles. Nos ponemos una máscara y vivimos con miedo a que descubran quienes somos en realidad. Hacemos cosas que no queremos para complacer a los demás. Y esta es una forma muy dolorosa y agotadora de vivir, fingiendo ser quienes no somos… Esta creencia te lleva a una vida falsa y estresante.
Fíjate ahora ¿cómo vivirías si no creyeras que necesitas ganar el amor y aprobación de otros?: podrías disfrutar de ser quien eres, sentirte cómodo contigo, dándote a los demás tal cual eres, haciendo y diciendo lo que sientes en cada momento. Cuando nos liberamos de una creencia como ésta, podemos dejar ir los miedos de ser quienes somos. Nos sentimos reales, honestos y relajados en la relación. Se hace fácil expresar amor y ser felices nuevamente, independientemente de lo que digan o piensen los demás.

CREENCIA 4: Mi pareja tiene muchos defectos
¿Que tal si te dijera que los aparentes defectos de tu pareja que tanto te molestan son una oportunidad para el autoconocimiento? Los demás son el reflejo de nuestros pensamientos y creencias.  Byron Katie nos dice: “Una vez que empezamos a cuestionar nuestros pensamientos, nuestras parejas son siempre nuestros mayores maestros. No hay errores acerca de la persona con la que estás, el o ella es el perfecto maestro para ti, ya sea que la relación funcione o no para ti, una vez que empiezas a cuestionar tus pensamientos, empiezas a ver esto claramente.
No hay ningún error en el universo. Así que si tu pareja está molesta, bien. Si hay algo acerca de él que consideras un defecto, bien, porque estos defectos son los tuyos, tú los estás proyectando, y los puedes escribir, cuestionar, y liberarte. La gente va a India para encontrar a un gurú, pero tú no tienes que ir: estás viviendo con uno. Tu pareja te dará todo lo que necesitas para tu propia libertad.”
Para desarrollar relaciones sanas, amorosas y respetuosas se requiere poder identificar aquellas creencias que tenemos sobre el amor, las relaciones y nuestra pareja y disolver estos juicios y creencias. Para ello puedes utilizar el proceso de Byron Katie, 4 simples preguntas que te pueden ayudar a liberarte de aquellas creencias que te impiden disfrutar de tu relación de pareja y por sobre todo de tu relación contigo mismo. Cuando cuestionas tus creencias estresantes, tu pareja se convierte en alguien muy importante en tu camino de autodescubrimiento.
Sandra Iozzelli se especializa en ayudar a otros a reducir las emociones negativas, el estrés, el miedo y las creencias limitadoras en sus vidas. Si quieres conocer los simples pasos que puedes aplicar para conseguirlo, solicita el Reporte Gratuito “4 preguntas que pueden liberarte del estrés” en su web
Fuente: blogalternativo

domingo, 8 de junio de 2014

Donando sangre

Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un Hospital de Stanford, conocí a una niñita llamada Liz quien sufría de una extraña enfermedad. Su única oportunidad de recuperarse aparentemente era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla. El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana. Yo lo vi dudar por solo un momento antes de tomar un gran suspiro y decir: "Si, lo haré, si eso salva a Liz."

Mientras la transfusión continuaba, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonriente mientras nosotros lo asistíamos a él y a su hermana, viendo retornar el color a las mejillas de la niña.
Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: "¿A qué hora empezaré a morirme?"

Siendo solo un niño, no había comprendido al doctor; él pensaba que le daría toda su sangre a su hermana. Y aun así se la daba.

Da todo por quien ames.

AMA COMO NUNCA HAS QUERIDO.
NO DESPRECIES LA AMISTAD DE TUS AMIGOS.
VIVE LOS DÍAS CON FE, AMOR Y PAZ.
TRABAJA COMO SI NO NECESITARAS EL DINERO.
Y BAILA COMO SI NADIE TE VIERA.

Desconozco su autor

viernes, 6 de junio de 2014

LA MEJOR Y LA PEOR COMIDA DEL MUNDO



LA MEJOR Y LA PEOR COMIDA DEL MUNDO

Hace mas de 2.000 años, un rico mercader griego tenía un esclavo llamado Esopo. Un esclavo no muy bien parecido, feo, mas de sabiduría única en el mundo. Cierta vez, para probar las cualidades de su esclavo, el mercader ordenó:

-Toma, Esopo. Aquí está este saco de monedas. Corre al mercado y compra los mejores ingredientes para un banquete. ¡La mejor comida del mundo!

Poco tiempo después, Esopo volvió del mercado y colocó sobre la mesa un plato cubierto por un fino paño de lino. El mercader levantó el paño y se sorprendió:

-¡Ah!, ¿lengua? Nada como una buena lengua que los pastores griegos saben preparar muy bien. Pero ¿por qué escogiste exactamente a la lengua como la mejor comida del mundo?

El esclavo, con la mirada baja, explicó su preferencia:

-¿Qué hay mejor que la lengua, señor? La lengua nos une a todos, cuando hablamos. Sin la lengua no podríamos entendernos.

La lengua es la llave, el órgano de la verdad y la razón. Gracias a la lengua se construyen ciudades, gracias a la lengua podemos expresar nuestro amor. La lengua es el órgano del cariño, de la ternura, del amor, de la comprensión. Es la lengua que torna eternos los versos de los poetas, las ideas de los grandes escritores. Con la lengua se enseña, se persuade, se instruye, se reza, se explica, se canta, se describe, se elogia, se demuestra, se afirma. Con la lengua decimos "madre" y "querida" y "Dios". Con la lengua decimos "sí", con la lengua decimos "!yo te amo!" ¿Puede haber algo mejor que la lengua señor?

El mercader se levantó entusiasmado:

-!Muy bien. Esopo! Realmente me has traído lo mejor que hay. Toma ahora este otro saco de monedas.

Anda de nuevo al mercado y trae lo que haya de peor, pues quiero ver tu sabiduría.

Después de algún tiempo, el esclavo Esopo volvió del mercado trayendo un plato cubierto por un paño. El mercader lo recibió con una sonrisa:

-Hummm......ya, sé lo que hay de mejor. Veamos ahora lo que hay de peor...

El mercader descubrió el plato y quedó indignado: .

¿Quéee?! ¿Lengua? ¿Lengua otra vez? ¿Lengua? ¿No dijiste que la lengua era lo mejor que había? ¿Quieres ser azotado?

Esopo bajó la mirada y respondió:

-La lengua, señor, es lo peor que hay en el mundo. Es la fuente de todas las intrigas, el inicio de todos los procesos, la madre de todas las discusiones.

Es la lengua la que separa a la humanidad, que divide a los pueblos. Es la lengua la que usan los malos políticos cuando quieren engañar con sus falsas promesas.

Es la lengua la que usan los pícaros cuando quieren estafar. La lengua es el órgano de la mentira, de la discordia, de los malos entendidos, de las guerras, de la explotación.

Es la lengua la que miente, la que esconde, que engaña, que explota, que blasfema, que insulta, que se acobarda, que mendiga, que provoca, que destruye, que calumnia, que vende, que seduce, que corrompe.

Con la lengua decimos "muere" y "canalla" y "demonio". Con la lengua decimos "no". Con la lengua decimos "¡yo te odio!"

Ahí está, señor, por qué la lengua es la mejor y la peor de todas las cosas!

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¿Y tú? ¿Cómo usas tu lengua? Procura hablar menos y pensar más.

lunes, 2 de junio de 2014

La realidad de la vida

Dios creó al Burro y le dijo: "Serás burro trabajarás incansablemente de sol a sol cargando bolsas en el lomo, comerás pasto, y no tendrás inteligencia....vivirás 40 años. "Serás Burro".
El burro contestó: "Seré burro pero vivir 40 años es demasiado. Dame apenas 20 años".
Dios se lo concedió.

Dios creó al Perro y le dijo: "Cuidarás las cosas de los hombres y serás su mejor amigo, comerás los huesos que te den...vivirás 25 años. "Serás Perro".
El perro contestó: Señor, vivir 25 años es demasiado. Dame apenas 15 años".
Dios se lo concedió.

Dios creó al Mono y le dijo: "Serás mono, saltarás de rama en rama, haciendo payasadas, serás divertido y vivirás 20 años. Serás Mono.
El mono contestó:
"Señor, vivir 20 años es demasiado. Dame solamente 10 años".
Dios se lo concedió.

Finalmente...Dios creó al Hombre y le dijo: "Serás hombre, el único ser racional sobre la faz de la tierra, usarás la inteligencia para sobreponerte a los animales. Dominarás el mundo y.....vivirás 30 años"
El hombre respondió:
"Señor, seré el hombre pero vivir 30 años es muy poco... Señor dame los 20 años que el burro rechazó, los 10 que el perro no quiso y los 10 del mono..."
Así lo hizo Dios.
Y desde entonces el hombre vive 30 años como hombre. Se casa y pasa 20 años como burro, trabajando y cargando todo el peso al hombro.
Después se jubila y vive 10 años como perro cuidando la casa para luego llegar a viejo y vivir 10 años como mono saltando de casa en casa o de hijo en hijo haciendo payasadas para divertir a los nietos.
                                                       cuentos,fábulas y leyendas

P.D. Un poco de humor...porque la risa es muy buena para la salud. Y para todos/as esta gran canción de Serrat, porque todos/as llevamos un viejo encima.

Fuente: Jesús Miravalles Gil

       Que nunca falte el mejor de los sentidos.

       Buen dia

viernes, 30 de mayo de 2014

Las Puertas Del Cielo

     Un guerrero, un samurai, fue a ver al Maestro Zen Hakuin y le preguntó: "¿Existe el infierno? ¿Existe el cielo? ¿Dónde están las puertas que llevan a ellos? ¿Por dónde puedo entrar?".

     Era un guerrero sencillo. Los guerreros siempre son sencillos, sin astucia en sus mentes, sin matemáticas. Sólo conocen dos cosas: la vida y la muerte. El no había venido a aprender ninguna doctrina; sólo quería saber dónde estaban las puertas, para poder evitar la del infierno y entrar en el cielo. Hakuin le respondió de un amanera que sólo un guerrero podía haber entendido.

"¿Quién eres?", le preguntó Hakuin.

"Soy un samurai", le respondió el guerrero. En Japón, ser un samurai es algo que da mucho prestigio. Quiere decir que se es un guerrero perfecto, un hombre que no dudaría un segundo en arriesgar su vida. "Soy un samurai, un jefe de samuráis. Hasta el Emperador mismo me respeta", dijo.

   Hakuin se rió y contesto: "¿Un samurai, tú? Pareces un mendigo".

   El orgullo del samurai se sintió herido y olvidó para qué había venido. Saco su espada y ya estaba a punto de matar a Hakuin cuando éste le dijo": Esta es la puerta del infierno. Esta espada, esta ira, este ego, te abren la puerta".

   Esto es lo que un guerrero puede comprender. Inmediatamente el samurai entendió. Puso de nuevo la espada en su cinto y Hakuin dijo: Aquí se abren las puertas del cielo".

   El cielo y el infierno están dentro de ti. Ambas puertas están dentro de ti. Cuando te comportas de forma inconsciente, estás a las puertas del infierno; cuando estás alerta y consciente estas en las puertas del cielo.

   La mente es el cielo, la mente es el infierno y la mente tiene la capacidad de convertirse en uno de ellos. Pero la gente sigue pensando que existe en alguna parte, fuera de ellos mismos… El cielo y el infierno no están al final de la vida, están aquí y ahora. A cada momento las puertas se abren…en un segundo se puede ir del infierno al cielo, del cielo al infierno.
 

lunes, 19 de mayo de 2014

Cuento Zen El Verdadero Valor De Las Cosas

“Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?”

El maestro, sin mirarlo, le dijo:

-Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después…- y haciendo una pausa agregó: Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

-E…encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.

-Bien- asintió el maestro.

Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó- toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete ya y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió.

“Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.

Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.

Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, monto su caballo y regresó.

Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.

Entró en la habitación.

-Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

-Qué importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar.

El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:

-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.

-¡¿58 monedas?!-exclamó el joven.

-Sí -replicó el joyero- Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé… si la venta es urgente…

El Joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.

-Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

       Buen día.

viernes, 16 de mayo de 2014

¿CAPTAS LO BUENO DE LOS DESAFÍOS?

El Ingenio de una Hormiga

Hace un tiempo me puse a observar detenidamente la vida de las hormigas, y confieso que quedé asombrado al verlas trabajar con tanto orden y empeño.

Pero una hormiga en particular atrajo mi atención. Negra y de tamaño mediano, la hormiga llevaba como carga una pajita que era seis veces más larga que ella misma.

Después de avanzar casi un metro con semejante carga, llegó a una especie de grieta, estrecha pero profunda, formada entre dos grandes piedras.

Probó cruzar de una manera y de otra, pero todo su esfuerzo fue en vano. Hasta que por fin la hormiguita hizo lo insólito.

Con toda habilidad apoyó los extremos de la pajita en un borde y otro de la grieta, y así se construyó su propio puente, sobre el cual pudo atravesar el abismo.

Al llegar al otro lado, tomó nuevamente su carga y continuó su esforzado viaje sin inconvenientes.

La hormiga supo convertir su carga en un puente, y así pudo continuar su viaje. De no haber tenido esa carga, que bien pesada era para ella, no habría podido avanzar en su camino…

¿Captamos la moraleja?

¡Cuántas veces nos quejamos por los problemas, las cargas y las pruebas que debemos soportar! Pero sin darnos cuenta, esas mismas cargas -bien tomadas- pueden convertirse en puentes y peldaños que nos ayudan a superarnos, a crecer.

Una deficiencia cardíaca hizo de un médico un famoso cardiólogo; el impedimento físico convirtió al joven en un gran escritor; la timidez del estudiante lo llevó a ser un destacado investigador.

¡Cuántos otros ejemplos podríamos mencionar! Todos para mostrar la misma verdad; que con frecuencia debemos padecer males para disfrutar luego de los bienes mayores; que debemos llevar con valor nuestras cargas para luego convertirlas en puentes de éxito y prosperidad.

¿Estás afrontando en este momento algún problema o adversidad? Recuerda que nada conseguirás quejándote o angustiándote.

Confía en vos mismo, toda prueba te hace más fuerte y te dará fuerzas para seguir con valor afrontando la vida.

¿Podrías mencionar las situaciones provocadoras de la vida que te hicieron crecer?

Fuente: El Aviso